Monólogo a tres cabezas
Cerbero, el perro de tres cabezas, miraba con ellas a la otra orilla de la laguna Estigia, a ver qué nuevo guerrero, bravucón o cobarde, u otra pobre alma que había sufrido alguna tormentosa muerte sin tener más culpa que la de vivir, traía Caronte. Como en varias horas no aparecía nadie, el Canis Cerberus empezó a contar la historia de su vida,una cabeza la contaba a las otras dos, como si no la conocieran:
Caput I: “Recuerdo cuando, de cachorro, trotaba por las llanuras estériles del que creo que era hermano de madre, que ahora no recuerdo el nombre, me parece que tenía por nombre Tifón o algo así.”
Caput III: “Así se llamaba padre.”
Caput II: “Pues yo ahora me estoy acordando de Ortro, nuestro hermano canido y bicéfalo ¿qué habrá sido de él?”
Caput III: “Se puso a las órdenes de Atlas”
Caput I: “Pues que le vaya bien”
Caput III: “¡Qué desagradable!”
Caput I: “¿Y nuestros hermanos Hidra y León?”
Caput III: “Se fueron a vivir a Lerna y a Nemea respectivamente. Más tarde Heracles los mató.”
Caput II: “Hablando de Heracles, me acuerdo de cuando se pasó por aquí, para llevársenos. Pero claro, metió la pata y le disparó un flechazo a Hades, y más tarde, para rematar la jugada, va, y se muere, y nos tuvimos que volver.”
Caput I: “Claro, y te compadeces de él, ¿no?”
Caput III: "Pos va ser que no; tampoco se quedó corto Orfeo al dormirnos con su música, ¡nunca nos habían burlado así!”
Caput I: “Y Hermes, que, aún siendo un dios, osó engañarnos y dormirnos con agua del río Leto, y lo consiguió, aunque nosotros también somos seres mitológicos.”
Caput II: “Vamos, que no hay que ser muy listo para saber que somos unos pobres desgraciados.”
Caput III: “Lo serás tú, que yo he sido y soy felíz masticándole el hígado y demás a los que osaban entrar.”
Caput I: “O salir.”
Caput II: “Pero esos no tienen hígado, son espectros.”
Caput III: “Cambiando de tema: me ha encantado contaros mi historia.“
Caput I: “También es mía”
Caput II: “No os olvidéis de mi.”
Y así continuaron discutiendo las tres cabezas ,para saber de quién era la historia, durante los cientos de años siguientes, hasta que los dioses y demás seres mitológicos dejaron de existir por culpa de los hombres, que los olvidaron y empezaron a creer en otros dioses o en un solo dios.
Ángel
